Así afecta la privatización del Registro Civil

A los trabajadores de los Registros Civiles no les cabe duda de que los registradores mercantiles, que a partir del 15 de julio van a asumir las funciones de este servicio público, cobrarán por ello. ¿Cuánto? De momento, es "el secreto mejor guardado". De hecho desde el Ministerio de Justicia y el propio ministro Rafael Catalá, se esfuerzan en desmentir esta versión. Aseguran que ni se crearán nuevos aranceles ni se subirán los precios ya existentes. Incluso dicen que la mayoría de las inscripciones serán telemáticas.

Los sindicatos y los trabajadores no se lo creen. "Los registradores mercantiles no son funcionarios públicos y así lo avalan varias sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Operan con interés privado, contratan a su personal y tiene que cobrar el IVA. ¿Quién se cree que van a realizar tramitaciones de forma gratuita?", advierte Mariano Gómez, trabajador del registro Civil de Barakaldo, en Bizkaia.

Dadas estas sospechas y para adelantarse a los acontecimientos, han hecho una traslación de precios tras estudiar lo que cobran ahora los registradores de la propiedad por sus expender sus certificados. El resultado de ese ejercicio no es muy alentador para el ciudadano de a pie, ya que deberá pagar por muchas tramitaciones que hasta ahora eran gratuitas. Solo se salvan las inscripciones de nacimiento y de defunción, pero por el resto de las actuaciones se deberá pagar. "No creo que se atrevan a cobrar cuando vas a inscribir a tu hijo recién nacido. No se van a atrever y más la alarma y presión social que se está empezando a extender. Pero a partir de ahí, en función del certificado los precios pueden oscilar entre 20, 30 euros hasta alcanzar los 300 ó 400", explica Gómez.

Los cambios de nombre al euskera o la fe de vida

Entre las gestiones que se realizarán previo pago enumeran la expedición de certificados de defunción, habituales en los procesos de herencias, los duplicados del libro de familia, obtener un acta matrimonial, la fe de vida o los cambios de nombres, muy comunes en Euskadi y Navarra entre personas que quieren modificar las grafías de nombre o apellidos y adaptarlas al euskera. "Los registradores mercantiles, por cualquier rectificación, solo por dar inicio al tramité, cobran de 50 a 90 euros".

Los matrimonios serán los trámites más perjudicados, ya que esa gestión conlleva varias acciones, presentar la solicitud, aprobar la celebración, la propia celebración..."Terminar el expediente matrimonial puede llegar a costar hasta 400 ó 500 euros. Ahora mismo es gratuito, todo se hace un mismo acto menos la propia celebración", aclara Mariano Gómez.

Doble beneficio para los registradores mercantiles

Los trabajadores de los registros no descartan además que ciertos actos, que hasta ahora no eran de inscripción obligatoria, pasen a serlo, por ejemplo, la inscripción de sociedades vecinales, la obtención de poderes para sustituir en ciertos actos a familiares enfermos o los seguros de vida, entre otros. Sus sospechas no son infundadas, ya que tiene su reflejo en el contenido de las enmiendas que se están tramitando actualmente en el Congreso de los Diputados. "No van a empezar a cobrar desde el primer día. Habrá una fase de transición que no sabemos cuánto puede llegará alargarse. Durante ese periodo y como contrapartida, los registradores mercantiles están negociando con el Gobierno, el cambio de carácter de estos actos que antes no eran obligatorios para así, bajo una nueva formulación, poder cobrar por ellos". Lo que ocurre es que el beneficio al final será doble", asegura Mariano Gómez. Según la lectura que hacen desde su gremio por una lado, los registradores mercantiles recibirán dinero vía presupuestos, ya que se destinará una partida para su actividad. "Y por otro lado ingresarán a través de estas nuevas tarifas y las que vayan incorporando de esas gestiones que dicen que van a ser gratuitas, pero solo al principio. Luego irán introduciendo poco a poco, evitando el ruido mediático y social, las tarifas. Es una táctica habitual en todos los procesos de privatización", sostienen los trabajadores de los registros.

Escenificación de un vía crucis como protesta

Por todo ello y por la pérdida de empleos que conlleva, los trabajadores de la Administración de Justicia encadenan concentraciones y manifestaciones desde hace meses. Este jueves 23 de Abril, realizarán una llamativa reivindicación ante la puerta de entrada al Registro Civil de Bilbao. Escenificarán un vía crucis, por la penitencia continua que padece la ciudadanía en forma de recortes sociales y ataques a los servicios públicos como la privatización de su servicio.

Una comitiva de nazarenos-capuchinos penitentes, encabezados con un grupo de plañideras, y con la presencia del “obispo auxiliar”, y supervisados por un RAJOY presidente del gobierno y registrador de la propiedad al mismo tiempo, completarán este acto en defensa del mantenimiento del Registro Civil público y gratuito.

Este acto se enmarca dentro de la campaña que realizan los sindicatos con representación en la Administración de Justicia del País Vasco (CC.OO, ELA, LAB, CGT, y UGT).

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