El Registro Civil de Pamplona no puede dar citas al irse media plantilla y no cubrir el Gobierno los traslados

El titular del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Pamplona, encargado del Registro Civil de la capital navarra, acordó ayer suspender en este los servicios de información y cita previa, así como la emisión de certificados en el momento salvo aquellos que por las prioridades que establece la Ley deban emitirse, es decir, los más urgentes por nacimientos, defunciones....

Ayer ya se empezaron a recibir quejas por escrito aunque todavía no se han suspendido citas señaladas, circunstancia que como parece que el cierre de servicios se va a alargar en el tiempo podría darse la semana que viene.

“ES COMPLEJO, PERO SE VAN A CUBRIR” La pírrica situación es consecuencia de la falta de previsión de la Dirección General de Justicia del Gobierno de Navarra que solo ha repuesto una de las seis plazas (1 gestora y 5 tramitadores) de funcionarios (de los 11 que trabajan) que acaban de cesar para marcharse a otras plazas de la Administración de Justicia tras participar en el concurso de traslados anual. La resolución del concurso era conocida por el Ejecutivo foral desde el 4 de noviembre y, de hecho, la Sala de Gobierno del TSJN ya había advertido del déficit de personal que se iba a crear en el Registro, pero desde el Ejecutivo achacan esta “disfunción a la complejidad y laboriosidad del proceso de sustitución, en el que los llamamientos se realizan primero a internos y luego se acude a listas de contratación. Eso causa retraso”.

Aunque el Gobierno garantizó ayer que “todas esas plazas se van a cubrir”, el encargado del Registro Civil ya advierte en el acuerdo adoptado que este no volverá a prestar todos los servicios que tiene encomendados al público “hasta que la situación en cuanto a la sustitución y formación de las personas que se designen para los puestos que han quedado vacantes se regularice”. Por lo tanto, no solo hay que nombrar a los funcionarios sustitutos sino que también se les debe dar un periodo mínimo de formación para que puedan llevar las riendas de su nuevo puesto. No está de más recordar que la salida de esos funcionarios se produce ante la incertidumbre por la privatización del Registro Civil, servicio que el Gobierno central quiere entregar a los registradores de la propiedad.


Nota: así es como Rajoy se carga un servicio público modélico, que siempre había funcionado muy bien en Pamplona. El personal especializado, atento y con años de experiencia deja el Registro porque Rajoy quiere hacer del mismo su negocio privado.

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