¿Encargado del Registro Civil con
dedicación exclusiva o compartiendo su labor con otras tareas procesales?
Una
de las cuestiones más delicadas, y que con gran probabilidad tendrá su reflejo
en la extensión de la planta de los Registros Civiles, es si sus Encargados-Letrados
deben tener dedicación exclusiva a las tareas registrales o pueden compartir
éstas con otras de carácter procesal. En función de la respuesta que se dé a
este interrogante podrá o no mantenerse un modelo de Registro Civil similar al
actual, con Oficinas Generales en cada uno de los 431 partidos judiciales de
España. Si el Encargado debe tener exclusividad en su función, o se amplía
extraordinariamente el número de funcionarios del Cuerpo de Letrados de la
Administración de Justicia, o se reducen drásticamente el número de oficinas
generales del Registro Civil, lo que implicará la pérdida de servicios en la
mayor parte de las poblaciones que no sean capital de provincias. A todos nos
gustaría que se pudiesen mantener las 432 Oficinas de Registro Civil con
Encargados dedicados en exclusividad pero ello económicamente no parece
sostenible porque supondría crear más de 400 nuevas plazas de Letrados, mucho
de los cuales se cruzarían de brazos durante gran parte de su jornada laboral.
En
el post anterior ya adelantábamos que para nosotros el Encargado del Registro Civil
(Letrados de la Administración de Justicia) debería poder asumir otras
funciones jurisdiccionales (de
jurisdicción civil), y que sólo en el caso de las ciudades más grandes
el Letrado - Encargado del Registro Civil se dedicaría con exclusividad a dicha función. Ahora vamos
a intentar explicar por qué.
El vigente artículo 27.1 de la Ley 38/1998, de 28 de diciembre, de Planta y Demarcación
Judicial (cuya derogación prevé la Disposición Derogatoria de la Ley 20/2011,
de Registro Civil, cuando ésta entre en vigor), establece que “las
plazas de Jueces o Magistrados encargados con exclusividad del Registro Civil
serán las del Registro Civil Central de Madrid y las demás previstas en el
Anexo VI. En las poblaciones que cuenten con más de 500.000 habitantes y en
aquellas otras en que se juzgue conveniente en atención al volumen de población
y al alto número de actuaciones de esta naturaleza, podrán establecerse
mediante Orden ministerial otras plazas de Jueces o Magistrados encargados con
exclusividad del Registro Civil.”
En la actualidad existen
431 Registros Civiles principales,
uno por partido judicial, al que hay que añadir el Registro Civil Central. Como
desarrollo del art. 27 de de la Ley de Demarcación y Planta Judicial, de los
432 Registros Civiles principales sólo en 16 sus Jueces Encargados se
dedican con carácter exclusivo al Registro Civil. Todos los demás se
encuentran a cargo de un Juez de 1ª Instancia asistido por un Letrado de la
Administración de Justicia que realizan actividades registrales de forma
parcial, compartiendo dicha función con otras de carácter civil e incluso
penal, sin que por ello su funcionamiento desmerezca respecto de los Registros
Civiles exclusivos. Por lo tanto la exclusividad en las tareas registrales en
España es la excepción, no la norma.
¿Y
si sólo hubiese Oficinas de Registro Civil en las capitales de provincia, como
si fuese un juzgado especializado? Según la estadística de población del INE, a
1.1.2016 había 20 provincias en España cuya población no llega a los 500.000
habitantes, utilizando el parámetro establecido en la Ley de Demarcación y
Planta Judicial. Si utilizamos como dato de población el del Partido Judicial
de Vigo (337.846 habitantes según el informe de cartografía de dicho partido
judicial publicado en la web del Ministerio de Justicia), a 1.1.2016 había 16
provincias españolas cuya población no supera la del partido judicial de Vigo. Es
decir, muchas de las provincias españolas no cumplen los parámetros
establecidos en la Ley de Demarcación y Planta Judicial para tener su registro
civil exclusivo, aun agrupando todas las oficinas registrales en una sola
provincial. Por de pronto, siguiendo este esquema, habría que crear cerca de 50
nuevas plazas de Letrados para dedicarse en exclusiva a tareas registrales (las
de las provincias que no tienen registro civil exclusivo más los registros
civiles de Ceuta, Melilla, Menorca, etc). Las Oficinas provinciales no garantizan
un mejor funcionamiento del Registro Civil, que estaría irremisiblemente alejado
de gran parte de la población, y siguiendo los parámetros de la Ley de
Demarcación y Planta Judicial posiblemente muchos Encargados de Registro Civil
estarían infrautilizados.
Vayamos
a la planta aprobada por la Ley 20/2011, sin olvidar que recibió muchas
críticas por la fuerte reducción de oficinas de Registro Civil, críticas que
fueron utilizadas por los Registradores de la Propiedad para vender las
bondades de su proyecto pues suponía un mayor despliegue de oficinas.
El artículo 22 de
la Ley 20/2011 establece lo siguiente. En cada Comunidad Autónoma o
ciudad con Estatuto de Autonomía se ubicará al menos una Oficina General del
Registro Civil. El Ministerio de Justicia y las Comunidades Autónomas con
competencias ejecutivas en la materia podrán crear en sus respectivos ámbitos
territoriales, además, una Oficina General del Registro Civil por cada 500.000
habitantes. Excepcionalmente, por razón de la singular distribución de la
población o por las características del territorio, se podrán crear otras tres
Oficinas Generales en cada Comunidad Autónoma. En atención a las dificultades
de acceso derivadas del carácter insular de sus territorios, Canarias y
Baleares contarán en todo caso con al menos una Oficina General del Registro
Civil en cada una de las islas en que exista un Registro Civil al entrar en
vigor la presente Ley.
Siguiendo
este artículo, este es el número total de Oficinas Generales de Registro Civil
que podría haber como máximo:
Comunidad
Autonoma
|
Poblacion
a 1.1.2016
|
Oficinas
por ley
|
Oficinas
por población
|
Total
|
Andalucía
|
8.405.303
|
4
|
16
|
20
|
Aragón
|
1.318.738
|
4
|
2
|
6
|
Asturias
|
1.041.026
|
4
|
2
|
6
|
Baleares
|
1.135.633
|
4+2
|
2
|
8
|
Canarias
|
2.135.722
|
4+4
|
4
|
12
|
Cantabria
|
582.548
|
4
|
1
|
5
|
Castilla
Leon
|
2.454.858
|
4
|
4
|
8
|
Castilla
La Mancha
|
2.454.858
|
4
|
4
|
8
|
Cataluña
|
7.408.853
|
4
|
14
|
18
|
C.Valenciana
|
4.933.051
|
4
|
9
|
13
|
Extremadura
|
1.085.115
|
4
|
2
|
6
|
Galicia
|
2.720.544
|
4
|
5
|
9
|
Madrid
|
6.424.843
|
4
|
12
|
16
|
Murcia
|
1.466.507
|
4
|
2
|
6
|
Navarra
|
637.540
|
4
|
1
|
5
|
Pais
Vasco
|
2.164.144
|
4
|
4
|
8
|
La
Rioja
|
312.815
|
4
|
0
|
4
|
Ceuta
|
84.663
|
1
|
0
|
1
|
Melilla
|
84.777
|
1
|
0
|
1
|
|
|
|
|
160
|
¿Podría
haber tan sólo 160 Oficinas Generales de Registro Civil en España, para que
todas ellas fueran servidas por Encargados dedicados en exclusiva al Registro Civil?
Ello implicaría crear cerca de 150 nuevas plazas de Letrados – Encargados de
Registro Civil, con un coste económico considerable, y por mor de la
exclusividad desaparecían otras 160 oficinas actuales. Es decir, Encargados
dedicados en exclusividad, muchos de ellos infrautilizados, a cambio de alejar el Registro Civil de
millones de ciudadanos. Y si ya nos quejamos muchas veces el personal de los
Registros Civiles sobre lo poco que trabajan algunos Encargados y Letrados de
Registro Civil, qué diríamos entonces…
Todo
ello demuestra que salvo incremento importante del número de Letrados de la
Administración de Justicia y que el Gobierno esté dispuesto, en tiempo de
crisis, a que muchos no tengan la carga
de trabajo que justifique su salario, resulta poco operativo que los Letrados Encargados de Registro Civil
se dediquen en todo caso con exclusividad a las tareas registrales, siendo la
solución más sencilla que compartan en muchos supuestos, sea cual sea el ámbito
de las Oficinas de Registro Civil (comarcal, partido judicial, etc) dichas
tareas con otras de índole procesal. Ello, realmente, no ha supuesto mayores inconvenientes
hasta la fecha, pues en casi todos los partidos judiciales existen funcionarios de la
Administración de Justicia que gestionan el día a día del Registro
Civil sin realizar otras tareas procesales: más que Encargados exclusivos lo que debe haber es suficiente personal
auxiliar para atender la Oficina de Registro Civil en su tarea habitual,
(inscripciones, certificados, expedientes). Salvo en algunos partidos
judiciales de mucha población no nos consta que haya habido problemas en cuanto
a la gestión del Registro Civil por parte de los Jueces de 1ª Instancia o de 1ª
Instancia e Instrucción que no tienen dedicación exclusiva al Registro Civil,
más bien los problemas que ha habido han sido por la insuficiente dotación del
personal de la Administración de Justicia que algunos partidos sirven al
Registro Civil. Lo importante no es la exclusividad del Encargado en su
función, sino el conocimiento suficiente y adecuado de la materia, la especialidad,
la formación inicial sobre Registro Civil tras aprobar las oposiciones, la
formación continua. No intentemos construir el Registro Civil por el tejado,
sino desde su base.
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